quinta-feira, 29 de outubro de 2009







Talvez seja isso o cinema: um olhar sem culpa, remorso ou vergonha.

Um comentário:

Anônimo disse...

Volviendo a ver anoche "Cet Obscur Objet du Désir", pensaba lo curioso que es que una obra que arranca con un corte de ojo y concluye con una explosión esté presidida siempre por una mirada tranquila y unos ojos que nada hace cerrarse.
Miguel Marías

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