quarta-feira, 4 de novembro de 2009

Muito bom voltar lá aonde o cinema começa.

Um comentário:

Anônimo disse...

Este plano, el más artificioso de todo el film, el más teatral y barroco (en sentido histórico), demuestra que el valor de cada recurso depende de su doble carácter de necesario y excepcional. Ocurre lo mismo, con el añadido de constituir pausas rítmicas, con los planos de mar, de copas de árboles, de rostros junto a ventanas. Puntuaciones necesarias y emotivas.
Miguel Marías

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